Nueva York, 29 de enero de 2026. — La reciente quiebra de First Brands Group LLC, empresa dedicada a autopartes, ha destapado uno de los mayores escándalos financieros en la industria automotriz de Estados Unidos. El fundador Patrick James y su hermano Edward James fueron arrestados en Ohio y acusados formalmente en Nueva York de orquestar un esquema de fraude que alcanzó los 2,300 millones de dólares.
Fraude sistemático
De acuerdo con la acusación federal, entre 2018 y 2025 los ejecutivos manipularon la contabilidad de la compañía mediante:
- Inflar facturas de cuentas por cobrar y pagar.
- Falsificar estados financieros.
- Ocultar deudas sustanciales.
- Duplicar y triplicar garantías de préstamos.
Los recursos desviados habrían sido utilizados para lujos personales, incluyendo autos exóticos, chefs privados y propiedades de alto valor.
Impacto en la industria
La quiebra, declarada en septiembre de 2025, no se debió a problemas financieros ordinarios, sino directamente a los actos fraudulentos. El colapso afectó a proveedores estratégicos como Ford y General Motors, generando incertidumbre en la cadena de suministro y pérdidas millonarias.
Procesos judiciales
Los hermanos James enfrentan cargos por fraude bancario, fraude electrónico, lavado de dinero y conspiración, con penas que podrían alcanzar varias décadas de prisión. Aunque fueron arrestados, no se ha confirmado públicamente si permanecen en prisión preventiva o bajo fianza.
La propia empresa demandó a su fundador bajo la ley RICO, que sanciona crímenes organizados como fraude y extorsión.
Conclusión
El caso de First Brands Group LLC se perfila como uno de los mayores procesos de fraude corporativo en la historia reciente de la industria automotriz estadounidense. Más allá de las cifras, el escándalo expone la vulnerabilidad de grandes cadenas de suministro frente a prácticas ilícitas en las cúpulas directivas.

