Manchas de hidrocarburos alcanzan costas del Golfo en plena Semana Santa

A finales de febrero y principios de marzo de 2026, una extensa mancha de hidrocarburos llegó a las costas del Golfo de México, afectando más de 600 a 933 kilómetros de litoral desde Tabasco hasta el norte de Tamaulipas. El fenómeno se originó por una combinación de vertimiento de un buque y emanaciones naturales de “chapopoteras” en Cantarell y frente a Coatzacoalcos.

Las playas más golpeadas se encuentran en Veracruz, donde se reportaron residuos en zonas como Pajapan, Jicacal, Coatzacoalcos, Laguna del Ostión, Alvarado, Tuxpan, Nautla, Tamiahua, Playa Chachalacas y la Costa Esmeralda. En Tamaulipas, el material comenzó a llegar hacia el 24 y 25 de marzo, afectando Playa Miramar en Ciudad Madero, Playa Hermosa y áreas como Rancho Nuevo y La Pesca en Soto La Marina. Tabasco también registró presencia, aunque con menor intensidad.

El material que aparece actualmente es “intemperizado”, es decir, crudo endurecido por el sol, el agua y el viento, lo que lo hace menos líquido pero igualmente visible en forma de grumos y líneas de chapopote en la arena.

Hasta el 1 y 2 de abril, autoridades como la Secretaría de Marina, Pemex y Protección Civil han recolectado más de 800 toneladas de residuos, desplegando brigadas de miles de personas y barreras marinas para contener la contaminación. El gobierno asegura que la mayoría de las playas ya están limpias o en proceso avanzado, y Cofepris declaró que todas las playas del Golfo son seguras para uso recreativo durante Semana Santa. Sin embargo, en el terreno persisten reportes de llegada intermitente de hidrocarburos en Veracruz y Tamaulipas.

Los impactos ambientales y económicos son evidentes: pescadores han suspendido labores, reportan redes dañadas y pérdidas económicas, mientras organizaciones como Greenpeace y la Red Corredor Arrecifal advierten que la limpieza no ha sido suficiente y que existen daños en manglares y arrecifes. Se han reportado muertes de tortugas, peces, un delfín y posibles afectaciones a manatíes.

En el ámbito político, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, minimizó la situación al afirmar que las playas están limpias y anunció un concierto de Martin Garrix para el 18 de abril, lo que generó críticas de pescadores y ambientalistas que acusan opacidad y falta de claridad sobre el buque responsable.

En resumen, aunque las autoridades insisten en que las playas son aptas para el turismo en Semana Santa, la realidad muestra contaminación residual en varias zonas del Golfo. La limpieza avanza, pero persisten la molestia y preocupación de comunidades pesqueras y ambientalistas por los daños ecológicos y económicos que aún no han sido atendidos plenamente.

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