De narco-políticos a porno-políticas: el caso Cendy Robles

📍 Reynosa, Tamaulipas – 18 de enero de 2026

Por: AGLuna

La política tamaulipeca parece no conocer descanso en su capacidad de reinventarse en escándalos. Cuando la sociedad comenzaba a hartarse de los narco-políticos y sus vínculos con el huachicol, surge un nuevo fenómeno que sacude las conciencias: las llamadas porno-políticas.

El nombre que encabeza esta polémica es el de Cendy Robles, señalada por distintos sectores como la primera en Tamaulipas en mezclar la exposición en plataformas como OnlyFans con aspiraciones políticas. La pregunta inevitable es: ¿puede una red de contenido erótico convertirse en plataforma válida para hacer política? La respuesta social, al menos en Tamaulipas, parece ser un rotundo no.

Nombramientos a cambio de cuotas

Más allá de la controversia por su incursión en el mundo digital, lo que más ha indignado a militantes y simpatizantes es el uso de nombramientos partidistas como mecanismo de presión económica. Testimonios señalan que Robles habría exigido recursos a aspirantes del Partido del Trabajo (PT) para sostener un estilo de vida ostentoso, “la vida loca”, como se le describe.

De Tampico a Victoria, pasando por Reynosa y más recientemente Zacatecas, la historia se repite: cuotas, inconformidad y rechazo. En cada lugar, la huella que deja es la misma: una figura política que sale “apestada” por prácticas que la militancia considera abusivas.

De Cicciolina a Cendy

La comparación con Cicciolina, la exdiputada italiana que en los años ochenta rompió tabúes al llegar al parlamento tras una carrera en el cine para adultos, resulta inevitable. Sin embargo, mientras aquella se convirtió en símbolo de provocación cultural y debate sobre libertades, el caso de Robles parece más ligado a la utilización de cargos como negocio personal.

Adiós narco-políticos, hola porno-políticas

El fenómeno abre un nuevo capítulo en la política mexicana: tras los narco-políticos huachicoleros, ahora aparecen las porno-políticas vividoras. La sociedad tamaulipeca observa con escepticismo y rechazo, preguntándose si la política se ha convertido en un espectáculo donde el escándalo sustituye a las propuestas.

La lección es clara: la credibilidad no se construye con polémicas ni con cuotas disfrazadas de nombramientos. La política exige ética, compromiso y transparencia. Lo demás, como bien dicen los militantes, “sale apestado”.

Referencias de este tema: https://estado.co/articulo-revista/tbt-recordando-a-cicciolina-diputada-italiana-y-actriz-porno/

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