Washington, D.C. – El gobierno de Estados Unidos ejecutó un ataque aéreo masivo contra objetivos del Estado Islámico en Siria, en respuesta a la muerte de tres ciudadanos estadounidenses ocurrida días atrás, entre ellos dos militares.
La orden fue emitida directamente por el presidente Donald Trump desde la Casa Blanca, quien señaló que la acometida busca enviar un mensaje claro contra los responsables de los atentados y reafirmar el compromiso de su administración en la lucha contra el terrorismo internacional.
Fuentes oficiales informaron que los bombardeos se dirigieron a instalaciones estratégicas del grupo extremista, incluyendo centros de entrenamiento y depósitos de armamento. Aunque aún no se han dado a conocer cifras oficiales sobre bajas, se espera que el ataque haya debilitado significativamente la capacidad operativa del Estado Islámico en la región.
“No toleraremos ataques contra nuestros ciudadanos. Este operativo es una respuesta firme y necesaria”, declaró el mandatario en un mensaje televisado.
El hecho ha generado reacciones en la comunidad internacional, con algunos gobiernos expresando respaldo a la acción estadounidense, mientras otros llaman a la cautela para evitar una escalada del conflicto en Medio Oriente.
Con esta ofensiva, Washington reafirma su postura de mantener presión constante sobre grupos terroristas, al tiempo que busca garantizar la seguridad de sus ciudadanos y aliados en la región.


