Kiev, Ucrania. — La guerra en Europa del Este escaló nuevamente este fin de semana tras el lanzamiento de un misil balístico hipersónico Oréshnik por parte de Rusia, en el marco de un ataque combinado que incluyó 36 misiles de distintos tipos y 242 drones de ataque.
El ataque
- El operativo comenzó la noche del jueves y se prolongó durante casi cinco horas.
- Rusia disparó 13 misiles balísticos Iskander-M/S-400 desde Briansk, 22 misiles de crucero Kalibr desde el mar Negro y el misil Oréshnik desde Ástrajan.
- Además, lanzó 242 drones Shahed y Gerbera, de los cuales la defensa ucraniana logró neutralizar la mayoría, aunque 19 localidades sufrieron impactos directos.
Consecuencias
- Al menos cuatro personas murieron y más de 22 resultaron heridas, según autoridades ucranianas.
- En Kiev se reportaron daños en 29 ubicaciones, incluyendo edificios residenciales y plantas energéticas.
- En Leópolis, al oeste del país, el misil Oréshnik impactó por primera vez, afectando infraestructura civil y militar.
- Miles de hogares quedaron sin luz ni agua debido a los cortes en la red eléctrica.
Reacciones internacionales
- La primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, calificó el uso del misil balístico como una “advertencia a Europa y Estados Unidos”.
- El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, denunció que Rusia busca aprovechar el invierno para intensificar la ofensiva.
- Organismos internacionales condenaron el ataque, señalando que el uso de armamento hipersónico agrava el riesgo de escalada nuclear.
Contexto
El misil Oréshnik, de alcance medio y capacidad para portar ojivas nucleares, representa una nueva generación de armamento ruso. Su uso en Ucrania marca un punto crítico en el conflicto, que ya ha dejado miles de víctimas y desplazados desde 2022.