Dirigencia nacional se deslinda de la reincorporación en Sinaloa
El regreso de Rubén Rocha Moya al cargo de gobernador de Sinaloa, anunciado el 21 de agosto de 2026 tras 112 días de licencia, generó un fuerte contraste político: mientras el Congreso local avaló la legalidad de su reincorporación, la dirigencia nacional de Morena se deslindó públicamente de la decisión.
Morena marca distancia
En un comunicado oficial, Morena señaló que:
- No tuvo conocimiento previo de la decisión de Rocha Moya.
- La reincorporación fue una decisión personal del gobernador.
- El partido se deslinda de esa acción y no la respalda institucionalmente.
- Recordaron que las investigaciones de la FGR y otras autoridades continúan abiertas contra Rocha Moya y personas de su círculo cercano, y que respetarán el debido proceso.
Segob también se mantiene al margen
La Secretaría de Gobernación (Segob) coincidió en que el regreso fue una decisión personal y aclaró que se mantendrá al margen, sin pronunciarse en favor ni en contra.
Contexto político
- Rocha Moya había solicitado licencia el 1 de mayo de 2026 para ponerse a disposición de la justicia mexicana, luego de acusaciones del gobierno de Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
- Durante su ausencia, la secretaria general de Gobierno, Yeraldine Bonilla Valverde, fungió como gobernadora interina.
- Aunque la FGR informó que no encontró pruebas suficientes para vincularlo a delitos, las acusaciones de EE.UU. siguen siendo un tema de tensión bilateral.
Un regreso sin respaldo nacional
El contraste es claro: mientras en Sinaloa el Congreso local —con mayoría de Morena— avaló la reincorporación, a nivel nacional el partido se lavó las manos y dejó claro que no fue una decisión consultada ni respaldada por la dirigencia.

